22.10.06

Muelles (amarcord)

19.40
Regreso a Buenos Aires. Ruta 9. Y qué larga me resulta. Paramos un rato, ya hartas.
Un dolor de cabeza que no resiste descripciones. El orgullo de haber sido por estos días blanco inerte de los jejenes. Mucho sol. Buena parte de la tarde sentada en un muelle, los ojos puestos en una bifurcación del río. Me gustan los muelles...

Cuando Mab (“the fairy queen”, muy shakespiereano) alquilaba la casa de Tigre, los fines de semana pasaban en el muelle, mirando el río, charlando, corrigiendo a 4 manos las monografías de la cátedra. Yo recién había terminadode escribir la tesis y todavía me duraba el ataque. Con los pies apoyados sobre su falda, terminé de leer todos los diarios de la Woolf.
Cuando Mab y yo nos queríamos, pasábamos esos fines de semana casi de refugio en la isla. Por las noches, nunca faltaba el brindis en el muelle y los besos al amparo de los mosquitos gracias a toda la arquitectura de espirales Off que armábamos a nuestro alrededor (Gaudí reventaba de envidia).
Cuando nos instalábamos en esa casa que se trepaba por los pilotes por sobre el parque, por la mañana solía dejarla durmiendo. Temprano, muy temprano. Le robaba un beso y la manta que poníamos a los pies de la cama par irme nuevamente al muelle. Allí, me trasformaba en una oruga de ojo diligente que se aplastaba contra las tablas sin cepillar del piso y, desde esa perspectiva tan bizarra, intentaba capturar cada movimiento del agua (que era de plata y apenas comenzaba a dorarse gracias al solcito), lo más al ras posible.
A veces se sumaban los amigos, y entonces había asados y juegos imposibles de descifrar. “Dígalo con mímica” y películas de culto impresentables ( alguna vez, no pude vencer la tentación y la obligué a representar “Los perros de paja”!!!!). O nombres de novelas totalmente olvidables del XIX español... A ver, adivináte “El Jarama” o “Misericordia”...
Yo tenía poco más de 20 años y creía que eso era el paraíso. Qué curioso, recuerdo todo esto ahora, que yo tengo casi la misma edad que Mab tenía en ese entonces. Justo ahora, esa historia me parece casi ajena y, al mismo tiempo, tan hermosa. Pasaron tantos años...

3 comentarios:

lorelei dijo...

Me parece un recuerdo tan bello. Cada vez que vuelva al Tigre me va a parecer que las eatoy viendo sentadas en el muelle.
me gusto lo de la arquitectura con espirales off!

Miss (U) dijo...

ja ja ja "los perros de paja"!!! no podes ser tan guacha. Asi va la argentina con estos intelectuales.
No probaron con algun titulo de Raymond Williams?

Tieregarten dijo...

Lorelei: donde veas las columnas verdes, eso no será el Partenón, esa será nuestra imagen en el recuerdo del río Luján, rodeadas de espirales !!!!

MIss: se hace lo que se puede en nombre de ... destruir la cultura.
También había propuesto "Todo lo sólido se desvanece en el aire", pero no hubo quorum. Nadie se banca la izquierda...