La infancia como lugar

Pasé la primera infancia en Mar del Plata. Lo que significa que pasé mis primeros años no yendo a la plaza sino a la playa. Tener el mar cerca forma hábitos distintos (más saludables, me atrevería a decir, en otra conexión con el entorno). Cuando comenzaba el buen tiempo, tempranito ya andaba entre las piedras de la Playa de los Ingleses juntando cangrejos. Nadé desde muy chica, siempre andaba bronceada... La playa se combinaba con el bosque Peralta Ramos o bosque el de Camet. Allí dejaba en paz a los pobres crustáceos para dedicarme a los caballos y a los eucaliptus, cuyo perfume era para mí símbolo de esos lugares.
Antes de comenzar el colegio primario, nos instalamos en Buenos Aires. En trámite de aporteñarme debía aprender todo de nuevo: olores, costumbres, recorridos. No me pareció para nada una buena idea el cambio, pero no tenía a los cuatro años una opinión de peso en mi medio familiar.
La gran sorpresa me llegó junto con una ida a Palermo: ¿cómo es que ahí también había perfume a eucaliptus? Recuerdo la anécdota no sé si como consuelo o confirmación de que el mundo no es tan ancho y ajeno.
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Estuvimos hace unos días en Mar del Plata: menos bonita de lo que la esperaba, tan inclemente como siempre.
Llegué ya con la idea fija de hacer algunas fotos a los lobos.
Ellos sí siguen siendo los mismos.






13 comentarios:
Los eucaliptos...La memoria olfativa es una de las que más me atrapan...Me parece tan mágica...basta un olor, una fragancia, a veces una pizca de ella para que nos transportemos,en un efímero eterno momento, burlando en un suspiro tiempo y espacio,a cada uno de esos esos rinconcitos que permanecen inalterables e ilimitadamente vivos en nuestro interior.
Me encantó por demás éste post teñidito de sal, eucalipto, infancia y huellitas en arena y corazón.
Abrazo Fiamma!!!
P.D:Queremoss más fotos, sucundum, sucundum!!!!!
Lindo, lindo. A mí me da por recordar el olor que tenían los crayones de mi maestra de los 5 años. Eso es la patria, digo yo.
Esas cosas.
Le mando un saludo como usted prefiera que sea el saludo, pero tirando a cordial, digamos
A.
Precioso post, Fiamma.Algo de lo que cuenta me evoca parte de mi propia infancia, ya que aprendí a andar a caballo cuando era muy chica en un lugar que combinaba la playa y los bosques. En mi memoria esas cabalgatas han quedado asociadas a paisajes, a momentos del día -el atardecer-, a olores. Y recordar eso es, sin duda, volver al lugar de la infancia :).
Besos y eucaliptus.
el olor q me golpea y me lleva a la infancia en la quinta es el olor de los pinos, sobre todo cuando llueve o los podan (esos que se usan para cerco, no se que nombre tendran).
es increible como la nariz tiene mas memoria que una a veces
La infancia y sus recuerdos. Volver a vivirla a través de los olores que permanecen para siempre en la memoria...
Es tan bello recordar asì.. tenìa una tìa, adorada, murio cuando yo era pequeña, pero aùn logro evocarla al percibir ciertos aromas en la cocina, un abrazo y que lindos recuerdos!!
Como pegaron los eucaliptus en sudamerica; acá en Ciudadde la Costa (los suburbios de Montevideo) el eucalipto nos marco a todos los que crecimosahí. Y el olor a mar, cómo no!
La memoria olfativa es un enigma, sin querer esos olores se van almacenando vaya saber como y donde, disparan recuerdos y asociaciones inconfundibles. Durante mi infancia pasé la mayoría de las vacaciones de verano en Mar del Plata. Mi madre tiene una colección de fotos con la clásica postal en la rambla y los lobos marinos. Puede decirse que en casi todas las edades y con los mas variados estilos aparezco posando con el mismo viejo lobo de mar.
Missie: iba a poner un album por acá, pero lo fui postergando. Lo voy a habilitar. Un beso
Inspeculum: patriotas y respetuosos de nuestros recuerdos hemos resultado. Muy bueno verlo por acá. Acepto los respetos y retribuyo saludo diseñado ad hoc ;)
W von Dunajev: gracias por lo que me decís. ¿Viste que son como lugares de protección a los que una vuelve? Un beso
Oveja: ah... todo lo que tire a pastos tiernos también la toca a Ud!!! Un beso grande
luzamerica: gracias por pasar. Un saludo
Merly: el tema de los sabores sería el segundo capítulo de esta historia mía. Creo que podría seguir por ese lado (en cuanto me decida a seguir escribiendo). Un beso
Pájaro Susuki: tener una ciudad con mar te cambia la visión. No sé (porque no ha sido mi caso) si un río te la da misma amplitud. Tal vez la Oveja nos pueda asesorar en eso. Volvemos a Montevideo en unos pocos días!!
Un saludo
Marielet: (¿Por dónde andás? ¿Aquí, allá?) ¡Una marplatense por vacación! hace unas pocas semanas miraba toooda mi colección por Plaza Colón, los lobos, la rambla... Había algunas en las que apareciamos nosotros (en este último viaje. Las omití por pudor: salimos horribles por el viento)
Siempre es bueno verte por acá.
Un saludo
Casualmente visité Mar del Plata para el día de las madres. Volver a ver la ciudad natal de mi madre, a quien perdí hace poco, y que también se mudó siendo muy pequeña.
Infaltable, el planteo de instalarse a vivir allí, ese lugar común de los turistas en balneario. Curioso, yo me quedé pensando que me hubiera gustado nacer allá, como mi vieja.
Hermosa semblanza, la suya.
Naïfa: de veinteañera también me rondó la idea de regresar a vivir allá. Ese es el lugar en el que descansa mi madre, desde hace ya unos cuantos años.
Cosas raras las que despierta en una esta ciudad. No sé qué nos une ya... Igual las opciones siempre son dos.
Un beso
...la plaza Colón, la calesita, las carpas familiares y los barquillos en la playa.
(Ando por aquí, y estaré por aquí un tiempo, evitando por todos los medios ¿aporteñarme?)
beso
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