Potter: vencedor de monstruos interiores
Nunca había leído ninguna de las novelas sobre Harry Potter. Cuando recién comenzaron a traducirlas al castellano, me las ingenié para que no me tocara corregirlas (trabajaba para la editorial en cuestión). Me pareció que era literatura para adolescentes. La falta de tiempo y el trabajar muchas horas con libros, a veces, fundan prejuicios y hacen que se esfumen las ganas de probar otra cosa.
Desde hace unos meses comencé con la lectura por demanda familiar. Mi hijastrita y su mamá me miraban con caras reprobatorias cada vez que yo preguntaba obviedades o intentaba corregir alguno de los latinajos que aparecen como hechizos (Claro, pobre... ella no leyó...)
Así fue que me prohibieron ver las películas y me fueron poniendo sobre la mesa de luz cada una de las novelas. El escepticismo me duró muy pocas páginas. En el primer tomo levanté la ceja a las pocas carillas al leer que un gato desaparecía en Privet Drive. Me quedé esperando que sólo permaneciera la sonrisa para poder gritar el plagio. Pero no sucedió. Siempre es mejor ser culto que no serlo, siempre es mejor haber leído los clásicos que desconocerlos. Y JK, que tiene mucha de esa cultura, tiende al lector adulto (o al niño con formación clásica o que haya visto Troya) todo el laberinto de lecturas preexistentes. Recuerdo ahora estas, pero hay muchísimas:
*Si hay una amistad que va más allá de la muerte es la de Aquiles y Patroclo (o la de James y Sirius)
* Si la Hermione homérica era descripta como la hija ilustre del ilustre Menelao, aquí la Hermione de JK es la niña ilustrada por excelencia y la alumna más destacada (y los nenes se me matan de risa porque para mí ese nombre griego jamás sera la /Jermáioni/ de las películas y me obstino en llamarla /Ermióne/). Si la raciniana era un obstáculo, aquí también se vuelve límite en las travesuras y marcadora de lo que se debe hacer.
*Si hablamos de cualquier perro gigante con tres cabezas que custodia una puerta aquí aparece Fluffy, tataranieto del noble Cerbero virgiliano.
*Con Tiresias como ejemplo, el arte de la adivinación suele compensar la ceguera, Madame Trelawney, ademas de llamarse Sibyll, es miope como un topo.
¿Cuál fue para mí la clave? Harry-niño-huérfano presenta uno de los mayores miedos infantiles: el abandono. Vivimos cada uno de sus logros reeditando nuestros propios terrores de la niñez y lo frecuentamos como adultos comprendiendo que la fortaleza y la nobleza son herramientas invaluables.
La autora presenta el desafío de hacer pensar en el mayor de los terrores y la mejor de las felicidades: tal es el arma para poder vencer a los monstruos que rodean al protagonista y que no son más que los mentados monstruos interiores. Un boggart adopta la forma de lo que más tememos (y si bien no es gratuito afectivamente, no está demás saber con cuál máximo terror enfrentamos la vida): ser conscientes de ese terror permite enfrentarlo y superarlo. Lejos de cualquier manual de auto ayuda, me encontré a mí misma buscando ese momento de extrema felicidad (que JK elige llamar patronus que es el nominativo latino que indica al "protector" y que deriva directamente de la palabra pater, es decir, padre: el gran ausente de estos textos).
Más allá de las interpretaciones psicoanalíticas que me exceden, Harry Potter conmueve porque identifica desde lo más esencial: el miedo y su superación.
El domingo por la tarde fui cuidadosamente chequeada para verificar hasta dónde había leído para luego instalarnos todos en el sofá y comenzar con la maratón de las películas.






16 comentarios:
para mi primero fue la primera película y luego fueron los libros. me parecieron muy buenos, tanto así, que le fui regalando cada uno de ellos a mi sobrino. leyó harry primero conmigo ayudándolo en sus primeros empeños con la lectura. luego solo.
un fanático y estudiante de psicoanálisis me dijo una vez que si lo pensás bien Harry esta estructurado como el proceso de crecimiento de un niño: primero estan los buenos y los malos, blanco y negro, luego, empiezan a aparecer los grises y te enojás con los buenos, porque no podes creer que sean también algo malos. al final, podés decir que no existen las personas buenas o las personas malas. todos nosotros tenemos algo de cada uno. y no te dejes guiar por las apariencias: detrás del que parece más malo puede haber un corazón muy bueno.
vale potter. seguro que vale.
saludos!
(pd: probó a jugar a los hechizos? con mi sobrino el me decía los hechizos y yo le decía los nombres en latín de los animales!)
Ay, Harry. Lo empezé a leer a los ocho años, me crío prácticamente. El otro día agarré de vuelta un libro, el de la Cámara de los Secretos y pensé que ahora ya era más grande que él.
Y sí, la Rowling recolectó de todos lados; aparte de los tremendos guiños a relatos griegos y medievales, también tiene cosas de los libros de Enid Blyton y Tolkien.
Muchas gracias por advertir a los posibles lectores que aún no hayan incurrido: aparte de una insufrible historia de hechicería, es una sucesión de plagios de la literatura universal, con pretensiones psicoanalíticas.
Yo la verdad que estoy a años luz de un libro, pero me fumé TODAS las películas a medida que fueron apareciendo. No lo quiero a Harry, pero si haciendo zapping me cruzo con el, paro a verlo, sinó siento que me van a retar (o a obligar).
Preparate que después vienen las novelas de adolescentes vampiros.
Saludos!! (Sick_Girl)
Concuerdo con vos Fiamma,no asi con La Naifa,con quien creo no comprendió la esencia de lo que que quisiste trasmitirte con tu post,o quizas fui yo quien lo malinterpretó...No creo que haya por parte de JK plagios,sino sí recolección y paralelismos que puede verse claramente cuando algo de literatura clásica se ha leído.No creo que Fiamma haya redactado sus lineas alertando (entre comillas)por esos paralelismos,sino creo que apuntaba a otra cosas,a invitar a transitar por otros senderos,ya desde el título obviamente,desarrollado luego deliciosamente como desde siempre nos tiene acostumbrados.Pero repito,quizas,la esencia haya sido mal captada por mí.
Por el resto creo que es más que una historia (nadie niega los paralelismos,ni en ésta ni en la mayoría de otras tantas películas o libros fuera de Potter) de hechizos,y que basta ver un poco más allá para quizas descubrir que es rico el texto,la historia de vida de cada personaje,como se van interrelacionando unos con otros,y hasta. que encierra cada hechizo, (ya ha ejemplificado Fiamma) para utilizarlos como herramientas para abrir caminos y desarrollar cosas más profundas.
No me da vacía la saga,ni como maestra~profesora,ni como madre,ni a primera impresión cuando ví.De todos modos todo es cuestión de mirada.
Me gustó tu post Fiamma,el final particularmente ;) :).
Abrazote para usted!.
Ay dios...No redacto más apurada en el subte , y menos estando de pie...Ayyyy..Me aplazo yo misma....(eso si mis ojos logran reponerse después de "lo que" y otros tantos horrores que veo en éste momento...
Disculpas enormes...
Talita: he probado a "perder" a los hechizos, en rigor de verdad.
un beso y gracias por pasar.
Pájaro: pero debés de ser muy joven, entonces! Hay poco de toda la tradición literaria en estos textos. Creo que la autora supo tomar lo mejor de cada uno.
un beso
La Naïfa: creo comprender que hay una detractora... . Ironías al margen, ¿qué es lo que te parece "insufrible"? Me dan curiosidad conocer tu punto de vista.
Si bien hay una gran cantidad de situaciones que se leen muy fácil desde el psicoanálisis:¿ quién cuestionaría en "Hombre de arena" de Hoffmann con sus ojos arrancados, sus castraciones, sus padres y sus subrogados lo que casi 100 años después Freud planteó ?
Y por los "plagios", que nos son técnicamente tales (por más que ya haya retratos que se muevan en una obra de 1764 como "El castillo de Otranto")... la "Anatomía de la influencia" de Bloom creo que aporta bastante.
Bah, esto es lo que yo pienso. Más allá de una cuestión de gustos: ¿qué pensás de estas novelas?
un beso
Missie: gracias por tu comentario y no te preocupes si se escapó algo poco gramatical. Creo que siempre es una cuestión de miradas, de subjetividades. Pero es interesante, al menos para mí, saber en qué se funda una opinión (aunque luego volvamos al mismo punto en el que partimos)
un beso
Sick: por algún extraño designio, pasó por aquí sin penas no glorias la ráfaga de los pende-vampiros. Regalamos una pila inmensa de esas novelas los otros días.
De las pocas películas que vi (con una triste experiencia en 3D), me quedo con las novelas. Si bien el cine debe tender a la síntesis, en estos casos, lamentablemente, tendió sólo a la simplificación.
Un beso para ti y la flia.
Más allá de la burda opinión de una ignorante como yo, lo que pienso de estos libros, en relación a tu post, es que siempre será una gran suerte que existan, y no, más bien, que fa-falten. Primera obviedad. Luego, pienso que para cualquier chico, tanto el que alberga temores al cuco como el que experimenta horrores, serán un refugio al cual volver, y del cual volver a salir cada vez, sobretodo por el placer que brindan, y no tanto, lamentablemente, por su capacidad para vencer a los monstruos de ninguna clase.
Y esto no tiene que ver con las gansadas que dije antes, ciertamente. Gracias.
Es muy curioso lo que acaba de pasar. El viernes pasado estaba en el laburo (una editorial, también) y una compañera empezó a contarnos que había empezado a leer Harry Potter porque su hijo le reclamaba que nunca le prestaba atención a sus intereses. Así que ahora estaba "re enganchada" leyendo La cámara de los secretos. Hoy, de repente, un compañero que había participado de la conversación, le muestra a la lectora complaciente de su hijo una nota que le hicieron en una revista a una docente de Letras que hablaba de los paralelismos entre la saga y la literatura clásica.
Justamente, hoy entro a este blog y veo exactamente lo mismo. ¿Se tratará de la misma persona?
Por mi parte, yo leí todos los libros: el primero cayó en mis manos cuando tenía 11, y fui leyendo cada uno a medida que yo crecía y Harry también. Cuando conocí a mis amigos del CBC, a todos les había pasado lo mismo, y fuimos a ver al cine todas las películas juntos, desde la cuarta hasta la última. ¡Qué grandulones!, pensarán algunos. Pero no nos importa.
Ay, que lindo post ♥ Encima justo en estos dias que me agarra la nostalgia y me dan ganas de leerlos de nuevo. Como Pajaro, yo tambien los empece a los 8 años y los termine a los 15 -ahora tengo 20- asi que a mi tambien me criaron. De hecho, en mis momentos mas solitarios de la infancia o adolescencia, leer esos libros eran sinonimo de escape con mis tres amigos de Hogwarts.
Me siento afortunada de haber pertenecido a la generacion que esperaba con ilusion cada año la entrega del libro siguiente.
/lagrimita cursi
Naïfa: gracias por volver a pasar. Un placer leerte.
lesbientretenue: ¿será casualidad? ¿O seremos muchos los que tenemos las mismas y simples ideas? :)
Imposible saberlo. Un beso
Cons Oroza: ¡otra lectora que se descubre como jovencísima! Tenés que saber que, ante todo :P perdonamos tu juventud en este blog. (Ahora en serio) Gracias por contarnos tu relación con estas novelas.
un beso
ah, bueno!! usted siempre me sorprende! ahora siento que no puedo morir en la ignorancia harrypoterística. si usted dedica un post al niño de gafitas tendré que probarlo en algún momento... la biblioteca de mi refugio de caballito no posee ningún ejemplar pero ya me ocuparé cuando vuelva a casa. este pequeño y yo tenemos algunas cosas en común.
le dejo un beso y bonne rentrée!
Amapola: menudo compromiso poder seguir sorprendiendo...
Creo que vale el esfuerzo de acercarse a estas novelas. Hay que encontrar el momento justo y, por sobre todas las cosas, el motivo justo: el poder compartir la lectura y los comentarios, creo, es uno de los más sensatos.
Un beso (j'aurais bien voulu rester á la maison)
Amé tu manera de puntualizar esas similitudes entre los libros y la literatura clásica. Ahora, gracias a tu pequeña reseña, quiero leer los libros nuevamente. =)
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