18.1.12

Salta y la literatura gótica

Hundreds Halls es una casa que fue perdiendo su esplendor de otros tiempos y es el escenario del El ocupante. Un poco de Casa Usher otro del conflicto de ideologías del Canterville de Wilde, algo de las Brontë, mucho de la novela gótica y algunos personajes que hacen un homenaje inconfeso a Wilkie Collins (no lleva más que un par de páginas notar la semanjanza entre la Marian de La mujer de blanco y esta Caroline). Es evidente que Sara Waters ha tomado lo mejor de toda la herencia de novela trivial en lengua inglesa y más evidente resulta que ha sabido muy bien qué hacer con ese material, ya que la novela es excelente.

La venía llevando y trayendo conmigo en el último mes, una lectura postergada por algunos meses en los que tuve que dedicarme a leer por trabajo o estudio. Sus 500 y algo de páginas también la volvieron la compañera de ruta en estas vacaciones.

Pero nada de esto era el punto al que yo deseaba llegar y que es por qué me gustó tanto esta novela. La respuesta es simple: su imenso poder de sugestión, personajes perfectamente construidos, una trama consistente y un final del que no voy a hablar, porque me parecería una villanía arruinarles la lectura.

El detalle que mejor demuestra hasta qué punto me llevó de las narices la novela es que durante el par de dias lluviosos que pasamos en la Quebrada de San Lorenzo, preferí no acercarme al libro: el entorno me parecía demasiado semejante a la enorme casona que me describía la novela.

No me fue posible cerrar la puerta del baño sin escuchar el mi hijita no es siempre del todo buena de la señora Ayres...




2 comentarios:

W. Von Dunajev dijo...

Por algún lado leí una reseña sobre esa novela y me llamó la atención.Ahora que leo su experiencia con el texto me dieron ganas de leerla, nuevamente.Veré si la consigo. Aunque con las vacaciones de este año no sé si tendré tiempo.Me encantaron las fotos de su viaje y ésta de la casa vale como perfecta morada gótica :)
Besos.

Fiamma dijo...

W. Von Dunajev: ya me gustaban las novelas de Waters (una amiga me venía trayendo una en cada viaje cuando no las había editado todavía Alfaguara). Esta me fue recomendada por una compañera de trabajo y regalada, mesas más tarde por mi novia.La contra indudable es el tiempo de lectura que lleva (por más que se lea rápido porque es deliciosa)
Gracias por lo de las fotos. ¿Viste que el hotel era tenebrosísimo?
un beso